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Ana Fresia Fisioterapia Online

Correr por la playa: ¿descalzo, o con zapatillas?

Llega el verano, el calor… Y todos vamos en busca de la playa que más nos gusta para pasar estos maravillosos días del año. Además, si te gusta hacer deporte, no se me ocurre mejor sitio que frente al mar; son cada día más las personas que veo corriendo por la orilla con la puesta o la salida del sol.

Pero esto puede suponer un problema. Al igual que el número de deportistas aumenta (cosa que está GENIAL), también lo hacen aquellos que se lesionan por no seguir pautas saludables, por no conocer los límites de su cuerpo o simplemente por desconocimiento sobre entrenamiento. Y una gran parte de este grupo lo forman las personas que corren descalzas por la playa.

Correr descalzo por la playa no es lo más aconsejable. Por mucho que pueda parecer muy natural, el impacto directo que se genera en nuestros pies, tan acostumbrados y acomodados a la seguridad de la suela de los zapatos, hace muy probable que podamos tener una lesión a nivel metatarsal o plantar (los huesos de los piés) o que nos lastimemos al clavarnos cualquier objeto punzante. Además, la arena hace que el terreno sea irregular: puede llevarte a sufrir esguinces, tendinitis, problemas lumbares o incluso fracturas. Por otra parte, al correr descalzos estamos obligando a nuestros músculos a realizar mucho más esfuerzo que cuando llevamos zapatillas, sometiendo a nuestro organismo a un estado de sobrecarga mayor.

Todo esto puede llevar al fortalecimiento si llevamos un entrenamiento cuidado y progresivo, pero por regla general, puede acabar fácilmente en lesión.

Si has llegado hasta aquí, y sigues teniendo claro que quieres practicar running en la playa sí o sí, te recomiendo (como habrás deducido) que lo hagas con zapatos. Además, te dejo algunas pautas para que tengas en cuenta a la hora de minimizar daños:

  • No es lo mismo correr por la arena húmeda de la orilla, que es bastante compacta, que hacerlo por la arena seca, mucho más suelta e irregular.
  • Ten en cuenta la inclinación del terreno. Si corres por la orilla, será inevitable que corras “doblado”, por la pendiente natural que existe en la arena conforme nos acercamos al agua. Intenta por tanto no correr durante mucho tiempo en la misma dirección: puedes alternar, por ejemplo, corriendo 15 minutos hacia un lado y 15 hacia el otro.
  • Aunque corras con zapatos, y en la orilla, el hecho de practicar ejercicio sobre la arena produce un mayor desgaste físico en general, ya que esta absorbe mucho más los impactos que el asfalto. Esto hace que no nos devuelva la misma energía que nosotros le propiciamos; en consecuencia, gastaremos más energía y nuestros músculos se esforzarán mucho más. Es importante tener esto en cuenta a la hora de hacer un buen calentamiento previo al ejercicio, ¡que tu cuerpo sea capaz de soportar lo que le vas a dar!
  • Presta especial atención a las irregularidades del terreno, que seguro que no te apetece hacerte un esguince en tus vacaciones.

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Ana Fresia

⚫️ FISIOTERAPEUTA COLEGIADA 41-7512

⚫️ CONFERENCIANTE

⚫️ CONSULTORA

Trata tu dolor desde casa. Yo tengo las herramientas necesarias para que lo hagas. Y tú también: solo que aún no sabes cómo utilizarlas.